PRINCESAS DE GODARD...
...O de por qué me gustan las películas donde la gente habla un cuarto de hora sentados en la barra de un bar, cheri.
Algunas mañanas me tomo un café con ellas. Llevan horquillas, perlitas, raso deslucido y grandes bolsas de plástico. Anoto en mi cuaderno negro su parecido a las chicas francesas de "Vivre sa vie", su belleza imperturbable, esa luz de luna apagada o de mar báltico, su ligereza encendiendo cigarrillos, el sol de las últimas vacaciones despidiéndose, el nuevo CD comprado en el metro, la revista del quiosco, todas esas cosas.
Dejando de lado idiomas, momentos, olas que vienen y van, pasados y nuevas batallas, hay algo en las chicas del bar del metro que podría estar en una película. Una realeza cotidiana, una forma de hablar lenta sobre todo y nada, un deseo y una piel hermosa que son dignas de observarse con calma. Como las películas de Godard en que las princesas se mueren en las aceras de los barrios más feos de París.

Potosí de la triste figura dijo
La otredad y la mentalidad pequeño-burguesa, Suficiencia y filosofía: El fracaso de la revolución francesa (por eso los cabrones hacen los truños de películas que hacen)
No es lo mismo "con ellas" que "junto a ellas", que lo sepas.
P.D: prometo no hacerlo nunca más, ha sido por probar
30 Septiembre 2006 | 03:00 AM