SUBRAYADOS
Subrayar libros como una forma de apropiarse de los libros. No sólo del ejemplar (el papel, la portada, el flexible lomo), no sólo marcar los objetos y señalar la posesión. Más allá de todo eso, subrayar un libro viene a ser un intento de poseer lo escrito, y más allá aún, adueñarse de la escritura, y, en realidad, de lo que está debajo, de la materia misma, del pensamiento en sÃ.
Y hay libros que están en la librerÃa para ser subrayados una y otra vez. Cambiarán los espacios, una vez será aquà y otra allÃ, pero siempre pedirán de nuevo un lápiz, siempre musitarán al oido del lector con la fuerza del escaparate ante los ojos del ladrón. Qué rateros somos algunos lectores.
Mi libro preferido para subrayar lo escribió un Escorpio hace doce años. He vuelto a abrirlo y al dulce ejercicio de leer las lÃneas marcadas. Volveré a colocarlo en la estanterÃa porque es una tentación demasiado incómoda. Antes, una cita:
(...) si la palabra y la realidad se identificasen, el mundo se acabarÃa, el universo ya no serÃa perfectible simplemente porque serÃa perfecto. La literatura es una herida por donde mana el indispensable divorcio entre las palabras y las cosas. Toda la sangre se nos puede ir por ese hoyo.

Rafael dijo
Este blog es una maravilla. El lenguaje cuidado y mimado que surge de cada posteo me obliga a ponerlo en mi lector de RSS y a enlazarlo en mi modesto blog. Con blogs como este el futuro de una blogosfera culta y literaria está más que asegurado.
29 Diciembre 2006 | 12:20 PM