CARTA: FIESTAS
Querido,
Como todos los años estarán comenzando las verbenas, allá, al norte de mi norte. Me imagino que ya habrán empapelado toda la ciudad con carteles, al fin y al cabo se tarda poco en cubrir las dos calles principales, y ya sabemos que las tiendas pequeñas lucen encantadas el pregón de fiestas y toda la cartelería del ayuntamiento.
Me lo imagino fácilmente: algo así como unas fiestas del pasado por las que yo vagabundeaba preguntándome cuándo estaría en otras mayores y más interesantes. Ya ves, qué cosas tiene el futuro: te trae aquí para volver atrás, para marearte por completo... Pero ese es otro tema, y no mezclemos, que luego ya sabemos que nos sienta mal.
Allá habrá unas fiestas con pañuelos y vomitonas en las esquinas, con vaquillas negras y música por las noches; aperitivos y obras de teatro para las señoras mayores; calor, cohetes, niños y ferias. Unas fiestas en las que yo te coloco cada año. Como un rito eterno, como un gesto, como un simple abrir la ventana, como preparar algo, como tirar cualquier cosa. Unas fechas y una postal para dibujarte, una foto con miradas y rostros desconocidos, con sonrisas y cansancio. La polaroid rápida de días lejanos.
