QUERÍAMOS
Sé lo que es querer, igual que el chico del portal al lado, siempre vestido de negro, siempre dispuesto a dejarse traspasar desde el pecho hasta la espalda por un rayo de luz de luna, siempre escondiendo las manos en la americana. Compartimos portal durante un par de años y no cruzamos ni una sola palabra porque él llegaba muy tarde a casa y yo salía muy temprano.
Sé lo que es querer: tú querías una enfermera y yo alguien que pagase mis impuestos, tú anhelabas cartas eternas y yo deseaba un telegrama directo para leer en la cama los sábados por la mañana. Eso sí, los dos sabíamos que hay un reloj detenido y otro enloquecido, dos agujas muertas y dos agujas que siguen un pobre látido.
Sé que casi siempre es así. Y como yo lo sabían los poetas, y como yo se encogían de hombros los borrachos musitando "no future" antes de que les pateasen en la última taberna de la ciudad.
