RECORDANDO EL FUTURO

(Obra pictórica de Jorge Vidal)
Recuerda a una niña de ojos líquidos leyendo un libro apoyada en una puerta de hierro. Levanta la mirada, pasa una página. El libro pudiera ser "Miguel Strogoff", en una vieja edición gastada de pastas color naranja.
Recuerda, otro día, a un chico joven con un jersey de lana beige sobre los hombros; sonríe a una novia alta y de la otra mano conduce un caballo. Recuerda un metro con rostros grises, una calle con árboles y bancos...
También recuerda que entró en un hotel y en la habitación eligió escuchar "Ocho y medio", una canción muy antigua de Nacho Vegas. La pantalla ultraplana sobre la cama reflejaba la sombra de un chico al que amó mucho.
Y otra vez recordó que volvió a la ciudad de los esqueletos, y no reconoció ninguna cantina, y se perdió definitivamente por una avenida eterna. Recordaba algo todas las tardes, cuando volvía con el orgullo herido a casa. Recordaba, incluso, que en el pasado sospechó que se podía recordar el futuro.

Juanjo dijo
Cada vez me gusta más leerte.
22 Septiembre 2005 | 10:18 AM